Recomendaciones básicas para Asegurar su Seguridad
Cómo cuidarse en la calle, en los taxis y colectivos

El robo en los taxis es uno de los delitos más comunes. Qué hacer y cómo prevenirlos. También, sugerencias para estar alerta a la salida de bancos y cajeros automáticos. Y al viajar en trenes y subtes.


Se creó una comisión de fiscales especialmente dedicada al tema. La Policía hace controles periódicos en las calles. Los propios pasajeros, enterados de los casos graves ocurridos en los últimos años, toman más recaudos que de costumbre. Nada parece ser suficiente: los delitos en los taxis se siguen repitiendo.

Los especialistas explican que estos hechos suelen ser violentos por una razón sencilla: las personas que los sufren se ven encerradas y amenazadas en un ámbito muy pequeño, como es un auto, totalmente en manos del taxista y de sus cómplices. Para evitar ser víctima de la mafia de los taxis, los especialistas recomiendan:

No resistirse. Los asaltos en taxis son cometidos por bandas organizadas, que llegaron a ser acusadas de asociación ilícita en varios procesos judiciales. Una vez que el robo comenzó, puede ser muy peligroso querer evitarlo tirándose del auto en movimiento o negándole al ladrón las cosas de valor que se puedan tener.

Para reducir riesgos, algunos prefieren tomar remises o radiotaxis. De cualquier forma, siempre se deben trabar todas las puertas y, preferentemente, no bajar las ventanillas. No está de más prestar atención a si el chofer habla por teléfono celular o realiza señas que podrían servir para "marcar" a la víctima.

Los datos del chofer y del dueño del taxi deben figurar, obligatoriamente, de frente al asiento trasero; el auto, además, debe tener impreso el número correspondiente a su habilitación municipal. Se puede tomar nota de esa información.

Controlar que el asiento del acompañante esté corrido hacia adelante. Muchos robos empiezan cuando, en pleno viaje, el cómplice del taxista entra justamente por esa puerta.

Sin embargo, también son frecuentes los robos en otros transportes públicos, como colectivos, subtes o trenes. En estos casos, es aconsejable no llevar bolsos o carteras colgando, fáciles de arrancar de un simple tirón. Y, al bajar de trenes o subtes, caminar por el andén lejos de los vagones.

También se aconseja no llevar a la vista cadenas o prendedores de oro, que pueden derivar en un arrebato.

FUENTE: Diario Clarín octubre de 2002

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